Vida saludable

¿Debería llamar al 911 o ir a la sala de emergencias usted mismo?

Cuando surge un problema médico, una de las primeras preguntas que puede cruzarse por su mente es: ¿Debo llamar a una ambulancia o ir a la sala de emergencias de otra manera? Saber cuándo llamar para pedir ayuda de emergencia o cuándo puede estar bien conducir puede aportar claridad en momentos estresantes y ayudarlo a obtener la atención adecuada de manera segura.

Cuando llamar al 911 puede ser la opción más segura

Algunos problemas de salud son más graves de lo que parecen. En estas situaciones, haga que los servicios de emergencia capacitados acudan a usted. Llame al 911 si alguien tiene:

  • Dolor torácico, dificultad para respirar o reacciones alérgicas graves
  • Cambios repentinos en el estado de alerta, confusión o dificultad para hablar
  • Sangrado abundante o lesiones graves por una caída o accidente
  • Tiene una convulsión, necesita RCP o requiere respiración boca a boca
  • Problemas para pararse, caminar o mantenerse consciente
  • Ha ingerido algo venenoso o tiene un tono azulado en la piel

Pedir ayuda también es importante si la persona está demasiado débil para moverse o si conducir podría empeorar una lesión. Los técnicos médicos de emergencia (EMT) están capacitados para comenzar a cuidar al paciente en el camino al hospital.

Cuando conducir podría estar bien

No todos los problemas médicos requieren una ambulancia. Podrías considerar conducir o que alguien te lleve si:

  • Los síntomas son leves o no empeoran
  • Puede sentarse, moverse y responder normalmente
  • No se siente mareado, confundido o sin aliento
  • Hay alguien disponible para ayudarlo a llegar de manera segura

Los ejemplos comunes pueden incluir cortes menores, esguinces o enfermedades leves. Usar un servicio de viaje compartido o pedir ayuda a un familiar o amigo también puede ser una opción más asequible para situaciones menos urgentes.

Sin embargo, si no está seguro de lo que es seguro, está bien llamar al 911. El despachador puede ayudar a evaluar lo que se necesita y hablar con usted sobre los próximos pasos.

Algunas cosas a tener en cuenta

  • La ubicación importa: En algunas áreas rurales, los tiempos de respuesta de las ambulancias pueden demorar más. En las ciudades, el tráfico también puede ralentizar las cosas, pero puede haber más unidades de ambulancias cerca.
  • Preocupaciones de costos: El seguro puede cubrir parte o la totalidad del costo del transporte en ambulancia, pero esto depende de la situación y del tipo de proveedor de servicios médicos de emergencia (EMS). Si no es una emergencia médica y tiene otra forma de llegar a la sala de emergencias, puede ahorrar dinero al no usar una ambulancia.
  • Preparación para el hospital: Los paramédicos pueden llamar con anticipación, lo que ayuda a algunos hospitales a prepararse para su llegada. Esto puede ayudar a acelerar la atención en algunas situaciones.

¿Qué pasa si decide conducir?

Llevar a alguien a la sala de emergencias usted mismo (también llamado evacuación de heridos) es común y comprensible, especialmente cuando las ambulancias no están disponibles de inmediato. Pero es importante saber que, a diferencia de los equipos capacitados de EMS, los conductores personales no pueden ofrecer ayuda médica durante el viaje. Eso significa que el tratamiento comienza solo una vez que la persona llega al hospital.

En algunas emergencias, esa brecha importa. Los equipos de EMS están equipados para evaluar al paciente durante el transporte, administrar medicamentos si es necesario y dirigirse al hospital que mejor se adapte a la condición de la persona (como un accidente cerebrovascular o un centro cardíaco) según la situación.

Comuníquese si no está seguro

En caso de duda, llame al 911. Los despachadores están capacitados para hacer preguntas clave y guiarlo sobre qué hacer a continuación, ya sea que eso signifique esperar a los paramédicos o dirigirse de manera segura a la sala de emergencias.

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